Llevaban mucho tiempo callados los autodenominados “intelectuales” con la que estaba cayendo. Me resultaba extraño tanto silencio, que no echaran una manita a quien les ha estado dando tan bien de comer durante todos estos años de Gobierno. Pero al final, no han fallado. Y con artillería pesada, tan pesada que ya han avisado que esta es “la última campaña” (la denominación no puede ser más clara, por si alguien tenía dudas) sobre la memoria histórica. Para ello han tomado prestadas las vidas de 15 personas asesinadas desde el comienzo de la Guerra Civil –por miembros del bando nacional- y durante la Dictadura de Franco.
Debería darles vergüenza utilizar de una forma tan rastrera a estas personas. Desde luego, doy por hecho que las familias han dado permiso (lo contrario sería el colmo). Pero más vergüenza tendría que dar ese fomento, de una forma tan rastrera, del odio entre la gente que sufrió y sobrevivió y superó no sólo la Guerra sino también la Dictadura. Esa gente que había puesto sus esperanzas en una Democracia para no repetir lo que pasó hace ya más de 70 años. Pobres, no sabían que esos fantasmas iban a resucitar gracias, precisamente, a las personas en las que depositaban su confianza, o con las que simplemente simpatizaban.
Millones de parados, futuro incierto para otros cuantos millones, problemas de solvencia que ponen en riesgo de quiebra el propio Estado… Esos parecen temas menores cuando se trata de mantenerse en el poder. ¿Las encuestas van mal? Saca el dóberman y “pa’lante”. Y así estamos desde 1996, y todavía hay pobres que siguen poniendo en esos lemas su confianza. No les culpo, a ellos no. Sí culpo a los que, cegados por su ideología, incapaces de reconocer que se han equivocado al otorgar su confianza a mediocres ansiosos de poder, compran y reparten el odio entre gente que ni siquiera sabe que hubo una Dictadura en este país. “Shame on you”. Algún día se darán cuenta, aunque no lo digan, y se les caerá la cara de vergüenza en su casa.
Estoy cansado de oír la misma historia desde hace años. Aburren, y, por supuesto, mienten en cuanto que ocultan parte de la verdad (seguramente lo hacen por desconocimiento de la misma, lo que en realidad no sería mentir). Hace años los problemas de España eran otros, fundamentalmente trabajar por un futuro mejor, así de simple. Desde que este tipejo que dice “gobernar” llegó (que tranquilidad de conciencia no haberle votado) a La Moncloa, las cosas han cambiado.
Quien no quiera ver que este hombre está buscando cambiar la realidad simplemente negándola tiene un problema mental –por lo que es posible que llegue alto-. La agenda que ha puesto sobre la mesa en estos años en primer lugar no refleja –ni de lejos- los principales problemas de la sociedad española y en segundo lugar se ha podido llevar a cabo con el dinero que España generó en los años anteriores. No hay nada peor que engañarse a uno mismo, y cada vez hay más personas con esa enfermedad. Ese odio que se empeñan en generar no sólo les hará más infelices a ellos y a sus “discípulos” sino que no tendrá ningún resultado. Me temo que muchos han aprendido la lección.
P.D.: Los preparativos –para abandonar este querido país- me tienen bastante ocupado. Siento, por tanto, el silencio de los últimos tiempos. Espero poder actualizar el blog unas cuantas veces más antes de ponerle punto (aún no sé si final, aparte o seguido).
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Bueno, no olvidemos que la crisis, la necesidad de estabilidad económico, es precisamente para acometer la defensa de lo que no cree justo, que es un ideal más elevado qeu el de la mera supervivencia, al que parece que estamos abocados y acotados, y no es sólo eso..
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