martes, 25 de mayo de 2010

Apasionante panorama

Mucho están tardando esas voces, autorizadas, en pedir la dimisión del presidente del “Gobierno”. Es cierto aquello de más vale tarde que nunca. Sin embargo ya es muy tarde, llevamos dos años tirados a la basura, y no está claro que vaya a tener mucho efecto. Lo último que hará Zapatero (y los miembros de su partido, incapaces de encontrar un futuro mejor que los escaños del Congreso) será presentar su dimisión. La única posibilidad pasa por unas mociones de censura o de confianza difíciles de ganar para la única alternativa de Gobierno real.

Mientras tanto “sálvese quien pueda”. Aunque, por suerte y por desgracia, la política económica está siendo dirigida desde Bruselas (“shame on you”), queda mucho por ver. Con los recortes del déficit acabarán también las ayudas que hacen más llevadero el paro a casi cinco millones de ciudadanos. El cierre del grifo a los ayuntamientos acabará con las esperanzas de cobro para numerosas empresas (no piensen en quemarse a las puertas porque no sirve de nada). Y la reforma laboral (dos años hablando de ella sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza) tardará un tiempo en obtener efectos positivos.

Así las cosas probablemente nos quedan dos años de ridículo y sectarismo, actividades que aplauden vacuos jóvenes y no tan jóvenes parados por las calles de nuestro país. Lamentable ver al personaje que preside el “Gobierno” tomar medidas rechazadas durante años (o incluso días antes de anunciarlas) y pretender engañar a los ciudadanos con la excusa de las “circunstancias”. Lamentable también ver el vacío de la masa comprando propaganda (odio enterrado –y firmado ese entierro- hace años por quienes de verdad lo sufrieron), y lo que les echen. Porque para una parte de la ciudadanía lo realmente importante es la ideología. Así van y nos llevan con eslóganes obsoletos. Único trabajo que ha hecho bien este “Gobierno” y que ya lo hizo en la oposición, agitar a la masa, “nos conviene la crispación” (“shame on you”). El problema es que para eso, para conseguir el objetivo final, se agita lo que haga falta. Y la masa, por supuesto, se deja.

Debe ser muy duro, y quiero pensar que las encuestas no lo reflejan realmente, sentirse estafado, mentido, por la persona que uno voto. No se preocupen, aquí no hay mentira, simplemente ignorancia. Sólo hay que ver las declaraciones de Zapatero (sobre Italia y Francia, sobre el patriotismo, sobre las cifras del paro, sobre las salidas de la crisis, sobre los no recortes sociales) para darse cuenta de que este señor creía realmente lo que decía. Sí, no han votado a un mentiroso sino a un incapaz muy sectario, y ánimo, que el resto de Europa ya se ha dado cuenta de ello.


P.D.: ¿Serán capaces de cobrar por ir al médico?

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